5 de agosto de 2015

La mujer sencilla


La mujer sencilla y natural es aquella que cree en la justicia poética, es soñadora y algo ingenua, cree que es suficiente desear una cosa con fervor para llegar a alcanzarla, quiere tener alas, pero en realidad, sólo levanta un palmo del suelo cuando anda.

Es una actriz profesional, produce en los demás una cierta sensación de serenidad que nunca concuerda con su estado de ánimo real. Llora a menudo por todo y por nada, de alegría y de pena, su llanto es como una ducha de agua caliente y salada.

Es espiritual e intuitiva, percibe cosas que los demás no ven, siempre planteándose preguntas que no tienen respuesta, quiere vivir sin dejar rastro, por eso no permite que la fotografíen, ni siquiera por Navidad.

Tiene un acusado sentido por la belleza, desprecia la mediocridad, lo vulgar, lo zafio; es una persona difícil, maniática y solitaria. Por eso no encuentra el amor con facilidad, resulta atractiva, pero a la vez, intocable.

Sólo existirá para ella un hombre, cuando lo encuentre le será fiel y leal toda la vida.

Ese es su poema.


Maryflor